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Capítulo en libro sobre arte y escuela

Memorias del Sanjomix

Este texto forma parte del proyecto Sanjomix

Era un final de curso caluroso en Sevilla, un Martes, 18 de Junio de 2019 para ser más exactos. A las cuatro y media de la tarde la puerta pequeña de acceso al colegio público San José Obrero quemaba. La puerta es de acero, y el color azul marino con el que está pintada no podía hacer mucho para contrarrestar su orientación sur, eso sin olvidar que estábamos en la calle Verano s/n.

Aunque no era la primera vez que íbamos al cole por la tarde, después de llevar dos cursos “residiendo” artísticamente allí por las mañanas con los Talleres Antropoloops, y experimentando la intensidad y vitalidad que tiene, el silencio del cole vacío seguía siendo extraño. Si fuera otro día de los muchos en los que funciona como un centro comunitario en el barrio, seguro se escucharía por ejemplo el himno de Andalucía cantado por el coro de personas mayores “La Alegría”, o música de un encuentro de la congregación cristiana de Nigeria, pero esa tarde no se escuchaba nada cuando llegamos Fran y yo.

Estábamos sudando y hechos polvo, a la intensidad del año lectivo había que sumarle la de los últimos días de montaje de la exposición final de curso de los talleres en la biblioteca. Incluso esa mañana estuvimos rematando detallitos en los ratos que teníamos mientras iba bajando cada clase con sus tutoras/es para visitarla y explorar las remezclas musicales que habíamos hecho con el alumnado de 5º y 6º. Habíamos hablado con Ana, la jefa de estudios, de abrir al público la exposición también por la tarde para facilitar que la gente interesada pudiera asistir, pensando sobre todo en las familias del alumnado. Éramos conscientes de las dificultades que había por los horarios de trabajo y en muchos casos por motivos socioeconómicos; casi la mitad del alumnado del San José Obrero es de origen migrante y se etiqueta al centro como de “difícil desempeño”. Miguel, el director, nos contó un día reunidos en la biblioteca, que hicieron una encuesta a las familias para cambiar el nombre del cole por algún andaluz ilustre, pero parece que lo de que el santo fuera obrero tiraba mucho y así se quedó. Como en los años 70, “la Macarena” sigue siendo hoy en día un barrio obrero, pero de clase obrera global.

Además de los carteles que habíamos puesto por el barrio en los sitios donde salimos con el alumnado a grabar historias de vida musicales ese año, habíamos colocado también uno en la entrada del cole para anunciar la exposición final de curso de los talleres. El día que lo pegamos tuvimos una agradable sensación de pertenencia, nuestro trabajo se situaba al nivel de todos esos mensajes y comunicaciones cotidianas del cole a las familias, interpelándolas cuando dejan o recogen a sus hijos/as. A las cuatro y media de la tarde, al sol, los carteles formaban un ecosistema de fotocopias e impresiones en equilibrio inestable sobre el muro de ladrillo del colegio, dándole una textura blanda, más permeable. En la parte de arriba del cartel de la exposición se podía leer: DEL SANJOMIX A TODA LA GALAXIA, Fran y yo repasamos con los dedos el papel celo que sostenía el cartel junto al resto de fotocopias pegadas al muro de ladrillo y abrimos la puerta azul marino para entrar.

(extracto inicial del texto)

Un gustazo / honor poder compartir los aprendizajes de los últimos tres años en el @Sanjomix con @fdnc_es en este pequeño gran libro sobre residencias de arte en la escuela @CatarataLibros @ConsorcioMuseos… escrito por Rubén pero desde la voz colectiva del equipo de trabajo, os dejamos el inicio del texto para abrir boca…

Créditos

text: Rubén Alonso

editado por: Eva Morales (Pedagogías invisibles)

editorial: >> comprar en la web de Catarata ediciones

año: 2020